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miércoles, 11 de mayo de 2011

SOMALY MAM, EL SILENCIO DE LA INOCENCIA por Juan Miguel Hurtado

Somaly Mam, nacida en 1970 o 1971 en Bou Sra, al noreste de Camboya –en donde vive la tribu denominada Phong– es una reconocida activista dedicada a la lucha para acabar con la trata y explotación sexual de mujeres, niñas y niños.
Huérfana y prácticamente desamparada entre su tribu, a los siete años fue adoptada por un hombre que decía ser su abuelo, quien la trataba como una esclava, constantemente la golpeaba y abusaba sexualmente de ella. Después de haber cumplido doce años. Cuando cumplió 12 años su “abuelo” decidió venderla a la dueña de un prostíbulo. Durante varios años fue obligada a prostituirse; cada día iban a verla entre 15 y 20 clientes, y si ella se resistía a tener relaciones sexuales con ellos la golpeaban, la quemaban con cigarros y cables, o la encerraban en una jaula. Fue testigo de la tortura y homicidio de varias víctimas que se negaban a las violaciones o trataban de escapar, la mayoría de ellas menores de edad.
Afortunadamente, logró salir de ese mundo cuando compró su propia libertad. Contrajo matrimonio con un hombre francés llamado Pierre Legros, quien se encargaba de los laboratorios de Médicos sin Fronteras en Camboya y posteriormente se fueron a vivir a Francia.
A pesar de su propio dolor y miedo, Somaly tomó la decisión de regresar a su país y abrir AFESIP (Acción por las Mujeres en Situación Precaria, por sus siglas en francés) con la misión de liberar a tantas otras mujeres que continuaban siendo explotadas y maltratadas en los prostíbulos. Sin embargo, esto ha demostrado no ser una tarea fácil, pues tras el régimen de Pol Pot y el genocidio que sufrió Camboya en la década de los setenta, los índices de pobreza y corrupción continúan siendo sumamente altos. Así, en el afán de lograr su meta, inevitablemente se ganó, recibiendo amenazas y agresiones constantemente. Las autoridades, lejos de prestarle ayuda, fueron y siguen siendo un obstáculo, ya que varios funcionarios son clientes o dueños de estos prostíbulos.
La ayuda que Mam solicitaba a distintas organizaciones y el apoyo que daba a las víctimas no era suficiente, por lo que decidió escribir sus memorias. El libro, llamado en español El silencio de la inocencia, causó tal indignación al describir tan crudamente el problema tan grande que se vive en Camboya que su autora fue nominada en 2008 al Premio Nobel de la Paz.
Actualmente Somaly Mam continúa rescatando mujeres, niños y niñas víctimas de trata y explotación sexual, no sólo a través de AFESIP, sino de la fundación que lleva su nombre. Estas dos fundaciones, además de albergar a mujeres, cuentan con programas de ayuda psicológica, educación, investigación y readaptación.
www.afesip.org
www.somaly.org

Sandra Lorenzano, Vestigios por Juan Miguel Hurtado

Será cierto que las manos forman las palabras? Como cántaro ansioso del que beberemos. Como caricia en cada hueso.

Con los brazos en cruz. La cabeza hacia el Oriente. Como si fuera uno más de los muertos del desierto. De los muertos tartamudos del desierto. Lejos del mar. Lejos del camino que permite el regreso.

Los brazos en cruz. La cabeza hacia el Oriente. El rezo lejos del mar.

El murmullo crece. Murmullo tartamudo del desierto.

Pero el mío es paisaje de ríos y de otoños, de luz que se filtra por las hojas. Paisaje de aire.

Paisaje de abandonos.

Los ríos son también la tumba secreta. Violencia de ramas y lodo que se arremolinan. La cabeza hacia el Oriente.

Podría recordar ahora alguna imagen lejana. Podría, tal vez, hablar de la piel en el instante en que entra al agua, del temblor, de las huellas en el cuerpo. De los vestigios de un tiempo ajeno en las tribulaciones de la lengua. En el balbuceo que me deja sin nombre. Podría, quizás, añorar el desierto.

Tartamudas son las venas que me alejan de la arena. Los brazos en cruz. Las palabras que me faltan. La piel que tiembla al entrar al agua. El murmullo crece. Vestigios.

A lo lejos suena una sirena, ladra un perro. El mundo es el que es aunque las palabras se ahoguen en el quiebre. Aunque no haya ríos. Ni otoños. Aunque agosto sea el mes más cruel.

Sandra Lorenzano, Vestigios (fragmento)

Para muchos la poesía es un género difícil, requiere permitir que el texto nos hable. La poesía tiene mucho de autobiográfico, es la voz desnuda, y contiene una gran dosis de realidad, de tu historia, de lo que eres.
Narradora y ensayista, escritora de poesía Sandra Lorenzano –también Vicerrectora Académica del Claustro de Sor Juana– presentó en la librería Bella Época, de Fondo de Cultura Económica, su libro de poemas, Vestigios. Con un tono melancólico pero valiente, surgido del dolor por la muerte de su madre poco antes de la publicación de su novela Saudades, Vestigios refleja el ser más íntimo y profundo de la autora. El libro intenta llevar al lector al límite de un abismo y salir del mismo renovado.
Vestigios, explica la escritora argentina radicada en México, nace del silencio, el silencio marcado por las ausencias, por el amor y la reflexión y va hacia el silencio, pero un silencio de plenitud.

*Sandra Lorenzano “Vestigios” Editorial Pre-Texto, 2010 en las mejores librerías o en http//sandralorenzano.blogspot.com

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El último brindis de Don Porfirio- Libro de Rafael Tovar y de Teresa

En medio de las celebraciones del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana, aparece un libro que hace una crónica de las festividades que organizó el ex presidente Porfirio Díaz. El libro se presentó en el club de industriales, rodeado un gran número de amigos y colegas. El exitoso escritor e investigador Francisco Martín Moreno, autor de polémicas obras como México negro, presentó la obra.
El Último Brindis de Porfirio Díaz, de Rafael Tovar y de Teresa, nos detalla cómo al mismo tiempo que se pretendía conmemorar el movimiento iniciado por Miguel Hidalgo, también el entonces presidente se esforzó por mostrar al mundo que sus treinta años de gobierno habían logrado hacer de México un país socialmente estable, con progreso económico y digno del respeto internacional.
El libro, fiel a la tradición del autor, ofrece un amplísimo contexto que busca analizar las diferentes facetas que mostraba la nación en esos tiempos, regalándonos una nueva y muy documentada visión del México de 1910.
Entre el recuento de la celebración, El último brindis de Porfirio Díaz aborda cómo se planearon festejos para diferentes estratos de la sociedad mexicana: por un lado eventos en el Bosque de Chapultepec, plazas públicas y mercados, donde abundaron los esparcimientos para la población en general; por otro los festejos fastuosos para diplomáticos extranjeros, los funcionarios mexicanos y sus familias en Palacio Nacional. Los embajadores y presidentes de muchísimos países vinieron convocados por Don Porfirio, y ofrecieron un gran número de regalos a México, entre los que destacan las prendas de José María Morelos que España devolvió en un gesto de renovada amistad entre los dos países.
Uno de los aspectos que destaca Tovar y de Teresa es el hecho de que además de inaugurar imponentes monumentos –entre los que destaca la Columna de la Independencia– el gobierno de Díaz destinó una cantidad importante de recursos para realizar importantes obras públicas como caminos, drenaje, edificios públicos, teatros, entre muchas otras. Por otro lado relata la manera en que se mostraron los avances en ciencias, medicina y artes mediante conferencias y exposiciones. Uno de los hechos más significativos que aborda el libro es la inauguración de la Universidad Nacional, la base rectora que daría nacimiento a la UNAM.
En medio de una ideología positivista de élite y una prensa que minimizaba el descontento, el libro retoma un documento del Comité Organizador que nos describe su idea del festejo: “No se trata de las ideas de una parcialidad política, ni de los sucesos que despiertan memorias luctuosas para algunos de nuestros compatriotas, ni que recuerden disensiones entre hermanos; sino de la solemnidad del común hogar, de la fiesta de la gran familia mexicana.”
El último brindis de Don Porfirio, de Rafael Tovar y de Teresa, nos detalla tanto procesos como sucesos del México de principios del siglo pasado; su visión, siempre aguda, y su prosa amena y digerible nos ayudan a comprender la política, los movimientos sociales, los diversos intereses que existieron durante uno de los periodos más complejos y definitorios de nuestro país. Además, el libro viene acompañado por más de 150 imágenes, muchas de ellas inéditas. Seguramente esta publicación se convertirá en uno de los más importantes referentes al analizar los festejos del 2010.